Casarse en Chile siendo extranjero: requisitos y documentos

Casarse en Chile siendo extranjero: lo que sí y lo que no se exige
Partamos por la duda que más se repite: no necesitas residencia definitiva ni cédula chilena para casarte en Chile. El Servicio de Registro Civil e Identificación permite que una persona extranjera se case presentando el documento de identidad de su país o su pasaporte vigente, con la visa que corresponda si aplica. Puedes estar en Chile con permanencia transitoria (lo que se suele llamar "de turista") y casarte igual.
Tampoco se exige que uno de los dos sea chileno: dos extranjeros pueden casarse acá sin problema. Y desde la Ley 21.400, vigente desde marzo de 2022, el matrimonio en Chile es igualitario, así que todo lo que sigue vale también para parejas del mismo sexo.
Lo que cambia respecto de una pareja chilena son los papeles. Un chileno acredita su identidad y su estado civil con la cédula, porque el Registro Civil ya tiene esos datos. Una persona extranjera tiene que traer esa información desde su país, y ahí aparecen los dos requisitos en que tropieza casi todo el mundo: la apostilla (o legalización consular) y la traducción oficial al español.
El resto del trámite (manifestación, información y celebración) es igual que para cualquier pareja. El paso a paso general está en la guía del matrimonio civil en Chile; acá vamos a lo que cambia cuando uno de los dos es extranjero.
Así se ve una real
Arma la tuya en 5 minutos
Empiezas gratis y la compartes por WhatsApp con un link para cada grupo de invitados.
Crear mi invitación gratisQué documentos te va a pedir el Registro Civil
La lista exacta depende de tu país y de tu estado civil anterior, pero lo básico es esto:
- Documento de identidad vigente: la cédula de tu país o el pasaporte. Si ya tienes cédula chilena para extranjeros, llévala también; la atención es más rápida.
- Certificado de nacimiento emitido por el registro civil (o equivalente) de tu país, apostillado o legalizado y traducido al español si viene en otro idioma.
- Un documento que acredite tu estado civil: certificado de soltería, de no matrimonio o lo que use tu país. No todos lo emiten con ese nombre y algunos derechamente no lo emiten; en ese caso el consulado de tu país en Chile suele resolverlo con una declaración o certificado consular.
- Si eres viudo o viuda, el certificado de defunción del cónyuge anterior, también apostillado o legalizado y traducido.
- Si eres divorciado o divorciada, el certificado de matrimonio con la anotación del divorcio, apostillado o legalizado y traducido. Más abajo está el caso que se complica.
- Los datos de dos testigos y la dirección del lugar de celebración, si no será en la oficina del Registro Civil.
Algo que casi nadie anticipa: el requisito exacto cambia según el país que emitió tus documentos, y algunos piden que el certificado sea reciente. Antes de pedirle papeles a tu familia, llama al consulado de tu país en Chile y pregunta por el listado vigente.
Apostilla o legalización consular, y traducción oficial
Son los dos requisitos que más matrimonios atrasan, porque se hacen en el orden equivocado o se descubren tarde.
La apostilla
Chile es parte del Convenio de la Apostilla de La Haya desde el 30 de agosto de 2016. La apostilla es una certificación única que reemplaza la antigua cadena de legalizaciones: un documento público de un país miembro vale en otro país miembro sin más trámites.
Lo que confunde a todos: la apostilla se pone en el país que emitió el documento, no en Chile. La Cancillería chilena apostilla documentos chilenos para que sirvan afuera, no al revés. Por eso conviene pedir los certificados ya apostillados, con ayuda de alguien de confianza en tu país o por los servicios en línea que varios países ya tienen.
Si tu país no es parte del convenio
Si el documento viene de un país que no adhirió al Convenio de La Haya, no hay apostilla: corresponde la legalización consular. El documento se legaliza ante el cónsul chileno en ese país y, ya en Chile, la firma de ese cónsul se legaliza en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Es una cadena más larga y más lenta; si es tu caso, parte con varios meses de anticipación.
La traducción oficial al español
Un documento apostillado no queda aceptado si está en otro idioma. Si tu certificado viene en inglés, portugués, francés, alemán, italiano o cualquier otro idioma, necesitas una traducción oficial al español.
El Ministerio de Relaciones Exteriores traduce oficialmente desde el inglés, francés, alemán, portugués e italiano al español (y al revés). Se pide en línea o en persona, el costo depende del tipo y largo del documento, y el plazo que declara el ministerio es de hasta 10 días hábiles para documentos de menos de 10 páginas. Si tu idioma no está en esa lista, normalmente la traducción la gestiona el consulado de tu país en Chile.
Para no perder plata: primero se apostilla o legaliza, después se traduce. Si traduces antes, la traducción no cubre el sello de la apostilla y te la pueden rechazar. Y tiene que ser una traducción oficial, no una hecha por un conocido.
Testigos y el requisito del idioma
Para el civil necesitas dos testigos mayores de 18 años, con documento de identidad vigente, sin inhabilidades (incapacidad mental, condenas por delitos que merezcan pena aflictiva) y que entiendan el castellano. Esto último lo exige la ley, no la oficina: los testigos declaran que no hay impedimentos para el matrimonio, y no pueden declarar sobre algo que no entienden.
El problema aparece cuando la familia del novio o novia extranjera viaja y quiere ser testigo: si tus papás o hermanos no hablan español, no pueden. Lo práctico es elegir dos testigos hispanohablantes para la parte legal y darle a la familia un rol simbólico en la ceremonia.
Qué pasa si uno de los novios no habla español
Con los novios es distinto. La Ley de Matrimonio Civil (Ley 19.947) lo resuelve expresamente: si uno o ambos no hablan castellano, la manifestación, la información y la celebración se hacen con una persona habilitada para interpretar su lengua. Lo mismo vale para personas sordas que se comunican en lengua de señas, y las personas de pueblos originarios pueden pedir que el trámite se haga en su lengua materna.
En el acta queda el nombre, apellido y domicilio del intérprete. Tu matrimonio es válido aunque no hables español, pero avísalo al agendar la hora: el intérprete tiene que estar en todas las etapas y normalmente lo consigue la pareja.
Manifestación, información y celebración: los plazos que importan
El trámite tiene tres etapas y un plazo que corre:
- Manifestación: la pareja le comunica a un oficial civil que se quiere casar y entrega los documentos.
- Información: van los dos testigos y declaran que no hay impedimentos legales.
- Celebración: tiene que ser dentro de los 90 días siguientes a la información. Si se pasa el plazo, hay que hacer el trámite de nuevo.
La hora se puede reservar hasta con un año de anticipación, lo que a una pareja binacional le sirve: da margen para juntar los papeles desde afuera.
Estos son los valores referenciales del arancel que publica el Registro Civil. Se reajustan cada año, así que confírmalos al reservar:
| Modalidad | Valor referencial |
|---|---|
| Matrimonio en la oficina, en horario hábil | $1.830 (acta) |
| Fuera de la oficina, en horario hábil | $21.680 |
| Fuera de la oficina, fuera del horario hábil | $32.520 |
| Inscripción de un matrimonio celebrado en el extranjero | Gratuito |
A eso súmale las apostillas en tu país, los envíos y las traducciones oficiales. Casi nadie lo presupuesta; anótalo desde el principio junto al resto de la lista de tareas del matrimonio.
Si alguno estuvo casado antes: viudez y divorcio en el extranjero
Esta es la parte que conviene revisar con tiempo, y a veces con abogado.
La viudez se acredita con el certificado de defunción del cónyuge anterior, apostillado o legalizado y traducido. Es el caso simple.
Con un divorcio obtenido en el extranjero hay dos situaciones muy distintas:
- Si el matrimonio anterior nunca se inscribió en Chile (por ejemplo, dos extranjeros que se casaron y se divorciaron en su país), en general basta con acreditar el estado civil actual con el certificado de matrimonio que trae anotado el divorcio, apostillado o legalizado y traducido.
- Si el matrimonio anterior sí está inscrito en Chile y el divorcio lo dictó un tribunal extranjero, esa sentencia no tiene efecto automático acá. Hay que pedir el exequátur ante la Corte Suprema, un procedimiento con abogado que reconoce la sentencia extranjera. Solo con el exequátur otorgado se subinscribe la disolución en el Registro Civil, y recién ahí la persona puede volver a casarse en Chile.
Cuál te aplica depende de dónde estaba inscrito el matrimonio, de cuándo se celebró y de la fecha del divorcio. Es lo más técnico de todo y lo que más tiempo consume: un exequátur no sale en semanas. Si estás en este caso, consulta antes de fijar la fecha de la fiesta.
Inscribir en Chile un matrimonio celebrado en el extranjero
El caso inverso también es común: la pareja se casó afuera y quiere que el matrimonio conste en Chile. Mientras no lo inscribas, en los registros chilenos sigues con tu estado civil anterior, y eso pesa en trámites, herencias, régimen patrimonial o beneficios. Hay dos caminos:
- En el consulado chileno del país donde viven. Lo pide el cónyuge chileno; el extranjero solo puede pedirlo si el cónyuge chileno falleció, con el certificado de defunción.
- En Chile, en cualquier oficina del Registro Civil e Identificación. Es gratuito.
Te piden el certificado de matrimonio original del país donde se casaron (apostillado o legalizado, según corresponda) con su traducción certificada al español, el certificado de nacimiento actualizado del cónyuge chileno, fotocopias de los documentos de identidad de ambos y un poder notarial o consular si el trámite lo hace otra persona.
Dos advertencias: los documentos que entregas no se devuelven y no aceptan carpetas incompletas. Y si van los dos, pueden pactar el régimen patrimonial ahí mismo, así que vale la pena ir juntos.
Casarse no otorga residencia: el trámite migratorio va por separado
Este mito es el que más daño hace. Casarte con una persona chilena no te da residencia automática, y menos nacionalidad. Son dos trámites en dos instituciones: el Registro Civil te casa y el Servicio Nacional de Migraciones resuelve tu situación migratoria.
Lo que sí hace el matrimonio es permitirte postular a un permiso de residencia temporal por vínculo familiar (reunificación familiar), para cónyuges y convivientes civiles de chilenos o de extranjeros con residencia definitiva. Se postula en el Portal de Trámites Digitales del Servicio Nacional de Migraciones, desde Chile o desde el extranjero. Entre los documentos piden el pasaporte o documento de identidad vigente, un certificado de antecedentes penales con no más de 60 días de emisión, una foto reciente y el certificado de matrimonio. Si se casaron en Chile, ese certificado lo da el Registro Civil y no necesita apostilla.
Con este permiso puedes trabajar en Chile y, según el propio servicio, se otorga por hasta dos años y se puede renovar; cumplido el tiempo de permanencia, se postula a la residencia definitiva. Los plazos de tramitación varían mucho, así que no organices tu vida contando con una fecha. El servicio también revisa que el vínculo sea real: presentar antecedentes falsos tiene consecuencias serias, incluida la expulsión.
Errores comunes que atrasan el trámite
- Traducir antes de apostillar. Es al revés: apostilla o legalización en el país de origen y después traducción oficial en Chile. Si no, pagas dos veces.
- Pedir los documentos demasiado temprano. Varios países exigen certificados de estado civil recientes, y si los encargas con un año de anticipación pueden llegar vencidos al mesón.
- Elegir testigos que no entienden español. Con eso basta para que no te tomen la información ese día. El rol simbólico, para la familia que viaja.
- Dar por resuelto el divorcio extranjero. Si el matrimonio anterior estaba inscrito en Chile, el exequátur puede tomar meses. Averígualo antes de reservar el centro de eventos.
- No inscribir el matrimonio celebrado afuera. Es gratis y se hace en cualquier oficina del Registro Civil; dejarlo para después trae problemas justo cuando necesitas un certificado con urgencia.
- No avisar que se necesita intérprete. Se coordina desde la manifestación, no el día de la ceremonia.
- Creer que la residencia viene con el anillo. El permiso migratorio es otro trámite, con sus propios plazos.
Si te quedas con una sola cosa: confirma tu caso en dos lugares antes de moverte. En el consulado de tu país en Chile (qué documentos y con qué vigencia) y en el Registro Civil (qué te van a aceptar de verdad en el mesón). Los requisitos cambian y dependen mucho del país emisor, y lo que le sirvió a una pareja amiga hace dos años puede no servirte hoy. Esto es una guía general, no asesoría legal.
Mientras resuelves el papeleo, la fiesta también se organiza
El trámite es lo pesado, pero la fiesta es lo que van a recordar. Y una pareja binacional tiene un problema extra: invitados en dos países y gente que necesita saber con meses de anticipación para comprar pasajes.
Con una invitación digital mandas el link por WhatsApp a las dos familias sin costo de envío, ves las confirmaciones ordenadas y sabes a tiempo cuántos vienen de afuera para armar las mesas y calcular la comida. Crea tu cuenta gratis en weddings.cl y avanza con lo entretenido mientras el Registro Civil hace lo suyo.
Sigue leyendo
Artículos relacionados

Itinerario del día del matrimonio: guía hora a hora
Un itinerario que funciona no es una lista de horas: dice quién hace qué y qué pasa si algo se atrasa. Un ejemplo hora a hora, la mañana del matrimonio, el coordinador del día, quién lleva los anillos y los pagos, el kit de emergencia y el plan B si llueve.

Gastos ocultos del matrimonio y cómo evitar que te pillen
El presupuesto del matrimonio rara vez se pasa por un gran gasto: se pasa por varios chicos que nadie anotó. Cuáles son, cómo armar un fondo de imprevistos, comparar cotizaciones, pagar cuotas en UF sin sustos y conversar con la familia quién paga qué.

Cómo armar la lista de invitados del matrimonio sin peleas
La lista de invitados define el lugar, la comida y casi todo el presupuesto. Cómo armarla en tres círculos, decidir una sola vez las reglas difíciles (acompañantes, niños, pega, ex), recortar sin culpa y llegar a un número final que cuente solo los sí.
Mientras lees
Arma tu invitación en 5 minutos
Gratis para empezar, sin tarjeta de crédito.
Crear mi invitación gratis